Me siento sola.
Y abandonada.
Y sin rumbo.
Siento como mi mundo se derrumba a mis pies y que ya no tengo fuerzas de seguir sujetando los pilares de mi vida.
Siento que cada paso que doy, es un traspié y que voy errando por el suelo que piso.
Me siento absurda, tan absurda que muchas veces pienso en porqué lo sigo intentando.
Dejé marchar a alguien a quien no amaba, o eso creo.
Y ahora sigo a alguien a quien no se si amo.
Me siento completamente estúpida por no saber qué me pasa, porqué me pesa el alma y porque estoy así. De no saber si hice bien, si encontraré a alguien que ame.
Me doy cuenta de cuanto temo a la soledad. Yo, que nunca había temido a nada, que siempre había mirado al horizonte con esperanza... hoy lo miro con miedo.
Y no se si a la persona que creo querer, es un mero recurso para paliar mi angustia o si realmente deseo estar con él.
Sé que adoro cuando me escribe, cuando me presta atención y cuando me busca. También sé que no debo culparle si no siempre me habla, si prefiere otra compañía o no se dé cuenta cuanto deseo que sus ojos sólo miren los míos, pero le reprocho con miradas cuando lo hace.
No hay comentarios :
Publicar un comentario