Y sin saber qué es lo que buscaba, lo encontré a él.
Sentado en una banco de aquella plaza vacía. Tan vacía como estaba yo.
Lo contemplé unos instantes y supe que sería él a quien miraría todas las mañana cuando me despertara.
Que sería él quien besara mis frente cuando estuviera triste.
A quien yo amaría por el resto de mis días.
Sentado en una banco de aquella plaza vacía. Tan vacía como estaba yo.
Lo contemplé unos instantes y supe que sería él a quien miraría todas las mañana cuando me despertara.
Que sería él quien besara mis frente cuando estuviera triste.
A quien yo amaría por el resto de mis días.
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