Ayer por la noche, cuando me iba a dormir, miré por la ventana. Estaba lloviendo y pensé qué ocurría si me dejase mojar por aquella danza tan hermosa que se practicaba más allá de mi dormitorio. Qué ocurría si me dejase guiar por mi instinto y no por mi terca mente.
Pensé que pasaría si me dejase llevar por el viento, si me alejase de todo y empezara de nuevo. En otro sitio, con otra persona, con otra vida. Me pregunté que habría de malo en terminar con todo y comenzar construyendo mis sueños de cero. Sin embargo, aquello no fue bastante.
Supongo que a pesar de todo, necesito a que alguien me recuerde que soy libre, que no tengo ninguna atadura pero esa persona esta muy lejos de mi, más allá de la distancia sino más bien de mi corazón.
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